Espíritu de La Orden 

 


Diversidad en la Unidad

La razón de la existencia de la O.C.I.R.O. descansa en su finalidad última: ser un Centro o Núcleo de Luz que posibilite una experiencia espiritual viva y real, donde cada Buscador haga su contribución en la construcción o reestablecimiento de la Unidad sobre la Tierra. Por la Unidad los diversos elementos y seres de la Creación pueden vivir en una diversidad enriquecedora y armónica, que complementa y amplía los limites de la experiencia individual. Desgraciadamente, es el hombre quien rompe y se opone, desde su egoísmo separatista con tal equilibrio dinámico.

Vivir en y para la Unidad implica:

- Un trabajo interior serio de cada Aspirante en el Camino Iniciático que le llevará hacia una mayor coherencia y mejor relación entre su pensar, su sentir y su hacer cotidiano.

- El surgimiento de unos lazos fraternales auténticos, sinceros y profundos en lo humano y en lo espiritual, entre todos aquellos que se reconocen como afines en su búsqueda y en las inquietudes comunes de perfeccionamiento.

Cada miembro de la O.C.I.R.O. es importante, como una piedra viva de un gran edificio, pues es portador de un potencial espiritual constructivo que le ha llevado a ingresar en "nuestra" Fraternidad. La tarea, justamente, consiste en hacer que ese potencial se vuelva realidad, y así el ideal se convertirá, progresivamente, en expresión manifiesta y tangible de las inquietudes profundas de evolución hacia la Luz y hacia el Amor, que cada uno siente en lo más profundo de su Ser.

Las diferencias se vuelven complementarias y mutuamente enriquecedoras cuando se favorece y realiza un trabajo interior auténticamente transformador, que concilia los antagonismos y propicia acuerdos válidos para todos. Cada uno tiene la oportunidad de desarrollar y expresar su propia cualidad, aportando lo mejor de sí ya que, la Unidad se conforma incluyendo la diversidad, los contrastes, la riqueza de los diferentes elementos, situaciones e individuos. La libertad de pensamiento, de sentir y de acción es compatible y necesaria en una vivencia real de la Unidad.

El sentido de lo Sagrado impregna la atmósfera y las actividades de la Orden, mediante la participación consciente, responsable y amorosa de cada hermano y hermana, dejando a un lado los personalismos e intereses partidistas. La experiencia de los sagrado se cultiva mediante el dinamismo, la ilusión, el esmero y la VIDA que cada miembro aporta en los encuentros comunitarios y en su cotidianidad. La Sacralidad hace posible que el vínculo sutil con el Cielo sea una realidad, dotando de significado y de una fuerza consciente y responsable las acciones llevadas a cabo sobre la Tierra.

La Orden Caballeresca e Iniciatica de la Rosa de Oro ha sido creada para dotar de un "cuerpo" al Espíritu que aníma la búsqueda de muchos aspirantes, constituyéndose en un lugar de encuentro donde los Afines comparten, cooperan y viven bajo el espíritu de la Unidad Eterna. De esta manera, cada grupo, cada Logia, intercambiando en un egregor común, se convierte en un Núcleo de Luz, de Amor y de Vida que impregna la Tierra, y más allá de ella, de una alta Vibración Espiritual. Desde esta nueva óptica, las actividades y encuentros celebrados cobran una dimensión trascendente y sencial en la Construcción de la Gran Obra, la Fraternidad sobre la Tierra.


 

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